CENAS PRIVADAS A PUERTAS CERRADAS
Una vez al mes abro mi mesa en formato de restaurante íntimo. No hay carta ni menú fijo: cada cena es única, pensada para ese encuentro y esas personas. Cocino lo que quiero compartir y lo que dicta la estación, alrededor de una mesa pequeña, como en casa.
No se trata solo de comer, sino de ser parte de un ritual íntimo donde el fuego, la estación y la charla marcan el ritmo de la noche.