Muchas veces el problema no es lo que hacés. Es cómo lo sostenés. Veo personas con talento. Con oficio. Con una relación profunda con lo que hacen. Y aun así, viven cansadas. Desordenadas. Con la sensación de que todo depende de ellas y que, si frenan un poco, se cae todo.
Más informaciónCocinar bien no alcanza para vivir de la cocina. Decirlo no es rendirse. Decirlo es empezar a ordenar. Durante mucho tiempo esa frase incomodó. Porque parece una traición al oficio. Como si aceptar que hace falta algo más fuera negar la vocación.
Más información