En los últimos años escribí 35 libros. Algunos nacieron para enseñar un oficio. Otros para recuperar memorias, investigar la historia de la cocina o pensarla como una expresión de la cultura. Con el tiempo, esos libros dejaron de ser publicaciones independientes y empezaron a dialogar entre sí. Hoy forman una biblioteca. Una biblioteca donde conviven investigaciones periodísticas como La cocina Tehuelche, ensayos como Cocinar es un acto político y Cocinar, ese patrimonio cultural, obras de consulta como El diccionario de la cocina, colecciones técnicas para aprender a cocinar y libros para emprendedores gastronómicos. No fueron escritos para leerse en orden. Cada lector entra por una puerta distinta. Algunos llegan buscando una receta. Otros una técnica. Otros una historia. Y, casi sin darse cuenta, descubren que detrás de todos los libros hay una misma pregunta: ¿Qué puede contarnos la cocina sobre quiénes somos? Tal vez alguno de estos libros esté esperando un lugar en tu biblioteca. O, mejor dicho, en tu mesa.